Mis sesiones son, aparentemente muy comunes en cuanto a que, si vienes a verme, nos centraremos en el motivo que me presentes, es decir, con el problema que crees que te impide llevar una vida normal y juntos utilizaremos las herramientas que están a mi alcance para lograr:

1. Ser consciente de qué es lo que te pasa.

2. Ser consciente de cómo funciona tu mente para saber cómo has llegado a la situación actual.

3. Programamos ejercicios (bien en consulta, bien en casa) para aprender a gestionar nuevas formas de sobrellevar la situación que nos preocupa.

Todo esto siempre lo hago sin olvidarme de tu punto de vista, de cómo piensas y los valores que tienes de la vida. Por eso, en la primera sesión suelo intentar entender quién eres y cómo funciona tu mente para que, juntos, desde tu mente, solucionemos el problema con tus valores y mis recursos (que acabarán siendo tuyos). La idea es que termines, en el mínimo de sesiones posibles, no necesitándome, sino que tu mismo aprendas a gestionar el problema incluso si en futuras ocasiones pudiera volver a asomarse.

En algunas ocasiones, dicho procedimiento se complementa con técnicas de Medicina China, y aquí viene quizás la peculiaridad de mi sistema (siempre y cuando estés interesado en hacer uso de dicha técnica. Más adelante te hablo de ello). ¿Porque uso ambos métodos en mis sesiones? La Medicina China me permite trabajar la parte orgánica del cuerpo, como ayudarte a bajar tu activación, reducir las taquicardias, dormir mejor o simplemente sentirte más relajado por ejemplo en los casos de ansiedad. En resumen, si somatizas, la medicina china me ayuda de forma inocua a ayudarte con la sintomatología física que pueda estar perjudicándote.

Y aquí te menciono la importancia de entender que siempre serás tú quién decida las herramientas que usaremos en consulta. Yo tengo herramientas de diferente índole: medicina china, realidad virtual, ejercicios para hacer en casa o en consulta… Todos ellos tienen la finalidad de ayudarte en tu desarrollo y proporcionarte las herramientas necesarias para gestionar tu situación. Sin embargo, es importante que entiendas que debes sentirte a gusto con ellas, debes creer en ellas, pues, como el efecto placebo, si le convencen, te funcionarán. Hay parte del camino que no puedo hacer por ti, sino que debes ser tú quién las haga y quién se encuentre con el resultado de ese trabajo, aunque sean dificultades (las cuales también nos proporcionan información). El objetivo va a ser siempre el mismo, que ganes conciencia sobre ti.

La conciencia de uno mismo es poder, es independencia. Nos permite cuidar de nosotros mismos en una totalidad más allá de la segregación de unos pocos síntomas que aparentemente no parecen tener relación entre sí: “no puedo dormir, estoy nervioso, estoy estreñido, me apetece comer dulces todo el tiempo”. Somos un todo y seguro que son señales de la misma “avería”. Estoy convencida que abordar al ser humano desde todos los prismas posibles es la respuesta a una sanación, a un equilibrio, más rápido y duradero. Profundo y a todos los niveles. Y lo que es más fascinante: al atacar tantos elementos a la vez, la recuperación suele ser más ágil. De ahí el concepto de Psicología Orgánica, porque el cuerpo también forma parte de nuestra mente y al revés, y muchas veces es el cuerpo quien da la voz de alarma de que algo en nuestra mente no va bien.

Si necesitas más información, no dudes en contactar conmigo y hacerme llegar tu consulta.

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